UNO DE KEN

Ken fue acusado de locura total. Su tropiezo fue leer, leer demasiado.
Persiguió la fruta de la sabiduría eterna.
Se perdió en el camino, al saber que todo es un engaño, un autoengaño.
Que las palabras son sólo eso palabras.
Ahora Ken vive en un cesto de basura, espera algo, pero no sabe qué.

“En la calle sólo hay estridencia y desesperación, disfraces dentro de disfraces”.

Tal vez una luz, una palabra, una llamada o simplemente la nada.

Comentarios

Nidesca dijo…
tener la certeza de lo que se espera es bastante raro, lo que no es raro es vivir en ese estado de perpetua espera, por otra pate, cuando lo que se espera llega (así lo hayamos anticipado o no) el desgarrón puede ser incluso mortal.
Pienso que las palabras son generadoras de realidades, de relaciones, de la historia del ser humano, es necesario cuidarlas.
Hay que luchar contra el engaño.
Un saludo fraterno

Entradas populares